lunes, 21 de marzo de 2016

OTRO MAS EN TU NOMBRE

Eran las 10:15 a.m. y estaba en la computadora buscando algún poema para enviártelo o decírtelo, para que te enamores un poco mas de mi, para que sigas viendo lo que viste aquel 5 de julio del 2014 pero no encontré, en serio busque, pase por grandes escritores, desde tu escritor favorito (aunque ninguno en realidad hubiese abarcado lo que quiero decirte porque Poe es… Poe) hasta Mario Benedetti (de él sí que hubo dos o tres que me gustaron pero que no terminaron de convencerme) y sin olvidar Cortázar (pero sus poemas son mas de desamor, o al menos los pocos que leí) así que como veras no encontraba algún poema para dedicarte y casi desisto en mi búsqueda hasta que casualmente me llego la idea de escribirte yo misma un poema, no soy buena en eso. De hecho soy pésima, quizás era mejor que te dedicara “hagamos un trato” de Benedetti. Bueno, ya estamos aquí, ¿Cómo se empieza un poema? ¿Debe rimar? Yo solo quiero decirte que te amo pero de una forma bonita, así como lo mereces tu, así como lo hacían esas personas de antes cuando se enviaban cartas y se declaraban amor eterno en simples pero hermosos versos.  Entonces, amada mía, explícame como se hace un poema... quizás deba empezar con decir:
¡Pero qué bella forma de amar!
Es como lo imagine años atrás
Cuando mi mente dibujaba inconscientemente
La silueta del rostro que hoy puedo admirar.

Espera… soy pésima rimando, recuerdo que en las clases de castellano la profesora nos enseñaba como unir y crear versos, cuales letras debían ir de ultimo y cuáles iban primero, tenía que prestar más atención a esa clase. Lo intentare de nuevo:

El día que te conocí
Supe que sería feliz
Quizás no lo averigüé al instante
De hecho te tomó solo unos meses enamorarme
Pero aquí me tienes, loca por besarte.

Bueno, ese ha salido un poco mejor, ¿sabes? Lo haré en la forma que yo sé. “Hay parejas que mueren diciendo que se aman, hay otras que aman hasta morir, pero yo te amo incluso mucho mas allá de morir o vivir, es algo que me recorre las venas, que me llena el alma, que hace que vuele y me sienta invencible. No había sido tan feliz hasta que apareciste tú, ni siquiera imaginaba serlo. Dios me mandó un ángel, el amor de vida, la persona con la que seré feliz en esta y en la otra vida, te amo, mi amor, no puedes alcanzar a imaginar todo lo bueno que has hecho en mi. Nunca sabré como retribuirte cada día de felicidad que me das. Gracias a la vida por darme salud y poder seguir contigo y solo le ruego a Dios cada día de mi vida que te llene de alegría que no deje nunca que vuelvas a sentir dolor porque sentiré que muero cuando te sepa lastimada. Mi bella escritora, aquí estoy, han pasado casi 21 meses y estoy tan enamorada como el primero, gracias, mi amor, gracias por todo lo que me regalas. Te amo.”


Ese es mi poema, o lo que sea que fuera. Te amo, mi bella. 

CALLADA

El hecho de que personas me vean callada les hace pensar quizás que pueden confiar en mí, o simplemente hablar delante de mí con otras personas de otras personas. ¿Te enreda? Imagina como estoy yo al saber tantas historias, absurdas en su mayoría,  que ni siquiera me interesan.  Estoy en el trabajo y siento que mi mente explotará. ¿Estaré haciendo las cosas bien? ¿Acaso esto es vida? Me siento en el mismo lugar día tras día mientras la vida sigue pasando pero debo agradecer el pan que me llevo a la boca gracias a eso. Sin embargo miles mueren de hambre cada vez que yo me siento, que respiro, cuando escribo miles sufren al mismo tiempo. Pero que terrible situación. No soy una escritora, no sé nada acerca de gramática o de matemática o si algo tienen que ver esas dos últimas. No se tanto como lo sabe mi amor, no se tanto de esto como lo sabe ella, espero no esté faltando o cometiendo algún error ortográfico, seria la muerte al tener una novia que estudia lengua y literatura. En fin, la verdad siempre he escrito acerca de todo y de nada, acerca de la vida y del porqué seguimos siendo tan “cara ‘e tabla” con ciertas cosas. En el país hay un terrible problema económico, sin embargo también hay un terrible problema cultural, moral, educacional, familiar… nuestra base para consolidar hombres y mujeres de bien está bastante jodida.  Se preguntaran por qué la gente opta por echarle la culpa al gobierno (cualquiera) por esto. Bueno es una simple ecuación, aunque no se mucho de matemáticas como dije al principio, ¿qué hubiera pasado si el gobierno en vez de invertir en explotar el petróleo hasta su máxima expresión, lo hubiese hecho a la mitad y la otra mitad lo invierte en educación, deporte y formas sanas de ejercitar la mente y el cuerpo de los jóvenes que crecían en el barrio? Quizás hoy nuestra sociedad fuera un poco más culta, quizás algunos preferirían leer algo de una tal Ana Teresa de La Parra o de un tal Poe, o muy a lo loco de una tal Agatha Christie en vez de escupir balas de la pistola en la que encontró el único camino para salir de abajo. No pretendas venirme con cuentos acerca de la compasión, o de ser mejores seres humanos si la realidad es que ves viejitos solos en las peores situaciones caminando por la calle y no haces nada, o ves a los chamos en los semáforos que no pasan de 14 años tratando de conseguir el pan haciendo malabares con palos llenos de fuego. No vengan por favor a decirme que son puros y castos si la verdad es que son una porquería, somos. Y lo seremos hasta el fin de los tiempos porque nadie hace un coño por nadie. Pensé que no me exaltaría pero al tocar estos temas me tocan hasta lo más profundo de mi ser porque nosotros solo tuvimos suerte de nacer en familias amorosas, con ambos padres vivos, tuvimos suerte de conocer a nuestros abuelos de que nos contaran historias del siglo pasado y que nos abrazaran y sentir que nada malo pasaría. Tengo tanto odio dentro de mí, tanto que me envenena, tanto que quiero sacarlo y odio escribir así, odio sentirme así. Suerte, ¿y si nosotros fuéramos los que nos estuviéramos jugando el pan con palos de fuego en el semáforo? ¿Que pasaría? Allí si lo sentirías, allí si llorarías. Porque así de podridos somos, tiene que pasarnos para poder saber  lo que se siente y hacer algo al respecto

Hola, amada mía.

Hola, amada mía.
 
Es jueves 17 de marzo del 2016. El reloj marca las 8:35 a.m.
El sol que caía sobre mi cabeza estaba realmente muy caliente, sin embargo eso no me impidió pensar en ti. Pude llegar al trabajo luego de padecer por el transporte público de esta jungla que llaman ciudad “productiva y minera”. Pienso en ti, amada mía, te lo juro que no puedo sacarte de mi cabeza. ¿Qué has hecho conmigo?
 
Imagino que estarás en tus quehaceres diarios, ojalá me tengas en la mente así como yo te tengo en la mía. Debo confesarte que siento miedo, quizás por todo lo que está por venir pero sé que tú me darás las fuerzas que necesito para seguir enfrentando cualquier batalla y al final ganar esta guerra de contradicciones a lo que muchos suelen llamar “sociedad”. Hermosa, ¿te hago feliz? Por favor, hazme saber cuando ya no haga que tu boca dibuje sonrisas porque prefiero alejarme y sufrir sin ti y que seas feliz a estar conmigo y estés triste. Deseo mucho besarte, acariciar tus labios con los míos, que me hagas tan tuya que ya no quede nada para los demás. Mi amor, solo quería mediante esta carta confesarte que no me hallo sin ti, y puede que eso me ponga vulnerable pero es la realidad, desde que pude saborear y sentir lo que era amarte ya no quiero saber nada más. Por favor, mi bella escritora, te lo ruego, jamás me dejes. Estas líneas están llenas de todos mis sentimientos quiero que las guardes muy dentro de tu corazón y que puedan nutrirte el alma cuando sientas desvanecer a causa de cosas o personas que te lastimen. No permitas que nadie opaque tu espíritu, amadísima mía, solo mía, cuanto quiero estar a tu lado para seguir amándote y que nadie se interponga en el camino que tengo planeado recorrer contigo. Preciosa, cuanto te amo, ¡Dios! Te amo tanto, mas que a cualquier otra cosa en el mundo. Mas que leer un buen libro, mas que escribir y despejar mis demonios con cada letra puesta en el papel, te amo mas que admirar un hermoso paisaje o pasear por un museo viendo obras de artes de grandes artistas. Te amo mas que todo eso, amor mío. ¿Te imaginas como será despertar una al lado de la otra? ¡qué bello deber ser eso! Me sentiré la mujer mas completa con solo tenerte. Mi vida, eso eres, mi vida entera.
 
Amor de un tal 5 de Julio
Te conocí antes de eso,
En enero para ser exactos, qué bello mes por cierto
No pensaba encontrarte, pero allí estabas, escribiéndome.
Dejare que mis dedos sean los que cuente esta vez la historia,
Pasaron un par de meses luego de aquel enero
Ya el calendario estaba por junio, tu cumpleaños
Para esa fecha habíamos tenido varios encuentros textuales
Me atrapo tu forma de escribir, hasta ese momento no había siquiera visto tu rostro
Pero me atraparon tus letras, olvide felicitarte
Lo hice un día después, ¡vaya decepción para ti!
Pero quizás ni siquiera te importaba que lo hiciera
No creo que para aquellos días imaginaras que sería el amor de tu vida
Desde ese momento empezó realmente esta historia,
Comencé a interesarme mas y mas por ti
Hasta tal punto que hablábamos 24/7
Llego ese tal 5 de Julio, un día cualquiera para el resto
Y tan especial para nosotras, estaba por empezar esta historia
Comenzaba el destino con una de sus jugadas maestras
A enredarnos hasta incluso no podernos separar.
Amor, nunca he sido buena con la poesía,
Te dejo eso a ti, disculpa por todas las fallas que tuve con este “poema”
La escritora eres tú, pero mi amor ya es tan grande que se me escapa
No puedo controlarlo y simplemente quiere salir.
Un tal 5 de Julio empezó esto y no quiero que acabe nunca.
Te amo, amada mía. Te amo.
 

TE EXTRAÑO ABUELA

Te extraño Abuela.
Extraño las veces que iba a tu casa y estabas allí, sentada esperando por tu familia.
Extraño cuando llamabas a mi casa para decirme que ya el viejo iba subiendo.
Extraño las navidades que pase a tu lado.
Extraño los abrazos que te di cuando despedía el año viejo.
Extraño cuando contabas las historias de años pasados a tus nietos.
Extraño verte.
Extraño tocarte.
Extraño sentirte.
Extraño escucharte.
Extraño la forma tan peculiar en la que mantenías unida a tu familia.
Pero por sobre todas las cosas extraño los domingos cualquiera en los que iba a visitarte.

Durante toda tu vida pasaste por muchas cosas, me imagino que el camino no fue fácil, abuela. Todo el dolor que soportaste, las lagrimas que derramaste, los caminos llenos de espinas que tuviste que atravesar descalza junto a tu viejo. Nunca alcanzare a imaginar a que grado pudiste amarlo, pero seguro fue algo infinito. Es ley de vida, nacimos para morir, en cualquier momento y de cualquier forma vamos a morir. Pero fíjate, abuela, en el camino dejaste a una familia numerosa, criaste a unos hijos con principios, valores, ganas de superarse y echar para adelante y estos a su vez le fueron enseñando lo mismo a sus hijos. ¿Ves lo que fuiste capaz de hacer? Tú, una simple y común mujer fuiste capaz de guiar a tus hijos de amarlos a cada uno de una manera distinta sin ser un amor mayor que el otro. ¡Qué suerte tuvimos, abuela! Qué suerte la de nosotros que de tantas familias tu hayas sido la madre de está, de la familia Hernandez Cedeño. Abuela, te contaré un secreto, quiero que por favor ya que estás cerca de Dios, le digas al oído que interceda por mi familia, tu familia. Estoy viendo como todo lo que creaste con tanto esfuerzo se derrumba y eso me está matando. Me da tanta rabia que nadie valore tus sacrificios, tu sufrimiento, las veces que tuviste que dejar de comer por darle comida a tus hijos o el dolor que tuviste que atravesar para traerlos a cada uno al mundo. Abuela, ¿te fijas como te pagan?  Me pongo a pensar en como sería si aun estuvieras aquí. Nada de esto pasaría porque tu sabias muy bien como controlar a cada uno de los tuyos, conocías el corazón de todos tus hijos y sabias perfectamente como actuar ante cualquier situación y poner todo bajo control, así de fuerte eras. Cuanta cizaña, cuanta hipocresía, cuanta mentira hay hoy en día en aquella familia que te costo medio mundo el construir y de la cual solo quedan pedazos esparcidos en un suelo sucio.  Ojalá estuvieras aquí, si, ojalá.