Cuando tenía unos 8 años, después de jugar a los carritos en el patio de mi casa, entraba sucia, llena de polvo al cuarto de mi mamá. Ella estaba allí, viendo las telenovelas (lo cual aun hace). Yo me sentaba en una esquina de la cama y veía esas historias, algunas llenas de odio, otras llenas de amor. Y recuerdo que yo me imaginaba alguna vez encontrar un amor parecido a los que estaba viendo, a esos que con sonrisas en el rostro se decían todos los días que se amaban, que no se agotaban de verse, que siempre estaban felices por los triunfos de su pareja, de su amor. Deseaba tanto un amor de esos, tanto que empece a escribirlo, un día, no recuerdo exactamente cual, iba caminando a mi casa de regreso del liceo y vi una pareja de chicas agarrada de manos, ¡Dios, eran dos mujeres! nunca había visto eso, llegué a casa.. tenía unos dieciséis, creo. Me acosté, mi mamá notó una actitud algo extraña en mi, yo no le paré. estaba acostada y seguía pensando en aquellas dos muchachas, en como demostraban su amor sin importar lo que pensara la gente. Pasó asi el tiempo, aun sigue en mi cabeza la imagen de aquella pareja feliz. Por mi vida pasaron algunas personas que me enseñaron cosas, fui creciendo y madurando. Aún no encontraba ese amor que vi cuando tenía 8.
Pero apareciste tú, entre tanta gente, me viste a mi. Entre tantas personas me escogiste a mi. Llegaste a borrar con tu sonrisa, con tus palabras.. mi escritora favorita, tantas tristezas en mi vida. Te fui queriendo, te fui adorando, te fui aferrando a mi, te aferré tanto a mi, que te quedaste allí pegadita, adherida. Y yo fui tan feliz, al tenerte así. Soy tan feliz al tenerte así. Me he propuesto muchas cosas en mi vida, algunas creo serán difíciles otras en cambio serán placenteras y entre ellas destaca el amarte. el despertarme y verte, acostadita, frágil, soñando, volando, sonriendo y yo velando tu sueño, cuidando de ti. Mi pungüinita, te aferré tanto a mi que terminé haciéndote daño, terminé lastimándote. No sabes como quiero enmendar eso, no sirvo para hablarte, sirvo para escribirte, esto es lo que siento, esto es lo que soy, esto es lo que deseo para nosotras. Una vida feliz, una vida llena de amor, llena de sueños y metas por cumplir juntas. Yo te amo, te amo tanto que haría lo que me pidieras.
Me quedé dormida, lo siento, tu despertaste antes y te quedaste esperando por mi, pero ya desperté. Estoy aquí. Y te lo demostraré.
Te amo, mi niñita hermosa. Eres lo mas maravilloso que tengo. Gracias por tantas cosas buenas, gracias por todo.