lunes, 21 de marzo de 2016

TE EXTRAÑO ABUELA

Te extraño Abuela.
Extraño las veces que iba a tu casa y estabas allí, sentada esperando por tu familia.
Extraño cuando llamabas a mi casa para decirme que ya el viejo iba subiendo.
Extraño las navidades que pase a tu lado.
Extraño los abrazos que te di cuando despedía el año viejo.
Extraño cuando contabas las historias de años pasados a tus nietos.
Extraño verte.
Extraño tocarte.
Extraño sentirte.
Extraño escucharte.
Extraño la forma tan peculiar en la que mantenías unida a tu familia.
Pero por sobre todas las cosas extraño los domingos cualquiera en los que iba a visitarte.

Durante toda tu vida pasaste por muchas cosas, me imagino que el camino no fue fácil, abuela. Todo el dolor que soportaste, las lagrimas que derramaste, los caminos llenos de espinas que tuviste que atravesar descalza junto a tu viejo. Nunca alcanzare a imaginar a que grado pudiste amarlo, pero seguro fue algo infinito. Es ley de vida, nacimos para morir, en cualquier momento y de cualquier forma vamos a morir. Pero fíjate, abuela, en el camino dejaste a una familia numerosa, criaste a unos hijos con principios, valores, ganas de superarse y echar para adelante y estos a su vez le fueron enseñando lo mismo a sus hijos. ¿Ves lo que fuiste capaz de hacer? Tú, una simple y común mujer fuiste capaz de guiar a tus hijos de amarlos a cada uno de una manera distinta sin ser un amor mayor que el otro. ¡Qué suerte tuvimos, abuela! Qué suerte la de nosotros que de tantas familias tu hayas sido la madre de está, de la familia Hernandez Cedeño. Abuela, te contaré un secreto, quiero que por favor ya que estás cerca de Dios, le digas al oído que interceda por mi familia, tu familia. Estoy viendo como todo lo que creaste con tanto esfuerzo se derrumba y eso me está matando. Me da tanta rabia que nadie valore tus sacrificios, tu sufrimiento, las veces que tuviste que dejar de comer por darle comida a tus hijos o el dolor que tuviste que atravesar para traerlos a cada uno al mundo. Abuela, ¿te fijas como te pagan?  Me pongo a pensar en como sería si aun estuvieras aquí. Nada de esto pasaría porque tu sabias muy bien como controlar a cada uno de los tuyos, conocías el corazón de todos tus hijos y sabias perfectamente como actuar ante cualquier situación y poner todo bajo control, así de fuerte eras. Cuanta cizaña, cuanta hipocresía, cuanta mentira hay hoy en día en aquella familia que te costo medio mundo el construir y de la cual solo quedan pedazos esparcidos en un suelo sucio.  Ojalá estuvieras aquí, si, ojalá. 

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