Eran las 10:15 a.m. y estaba en la
computadora buscando algún poema para enviártelo o decírtelo, para que te
enamores un poco mas de mi, para que sigas viendo lo que viste aquel 5 de julio
del 2014 pero no encontré, en serio busque, pase por grandes escritores, desde
tu escritor favorito (aunque ninguno en realidad hubiese abarcado lo que quiero
decirte porque Poe es… Poe) hasta Mario Benedetti (de él sí que hubo dos o tres
que me gustaron pero que no terminaron de convencerme) y sin olvidar Cortázar
(pero sus poemas son mas de desamor, o al menos los pocos que leí) así que como
veras no encontraba algún poema para dedicarte y casi desisto en mi búsqueda
hasta que casualmente me llego la idea de escribirte yo misma un poema, no soy
buena en eso. De hecho soy pésima, quizás era mejor que te dedicara “hagamos un
trato” de Benedetti. Bueno, ya estamos aquí, ¿Cómo se empieza un poema? ¿Debe
rimar? Yo solo quiero decirte que te amo pero de una forma bonita, así como lo
mereces tu, así como lo hacían esas personas de antes cuando se enviaban cartas
y se declaraban amor eterno en simples pero hermosos versos. Entonces, amada mía, explícame como se hace
un poema... quizás deba empezar con decir:
¡Pero qué bella forma de amar!
Es como lo imagine años atrás
Cuando mi mente dibujaba inconscientemente
La silueta del rostro que hoy puedo
admirar.
Espera… soy pésima rimando, recuerdo
que en las clases de castellano la profesora nos enseñaba como unir y crear
versos, cuales letras debían ir de ultimo y cuáles iban primero, tenía que
prestar más atención a esa clase. Lo intentare de nuevo:
El día que te conocí
Supe que sería feliz
Quizás no lo averigüé al instante
De hecho te tomó solo unos meses
enamorarme
Pero aquí me tienes, loca por besarte.
Bueno, ese ha salido un poco mejor,
¿sabes? Lo haré en la forma que yo sé. “Hay parejas que mueren diciendo que se
aman, hay otras que aman hasta morir, pero yo te amo incluso mucho mas allá de
morir o vivir, es algo que me recorre las venas, que me llena el alma, que hace
que vuele y me sienta invencible. No había sido tan feliz hasta que apareciste tú,
ni siquiera imaginaba serlo. Dios me mandó un ángel, el amor de vida, la
persona con la que seré feliz en esta y en la otra vida, te amo, mi amor, no
puedes alcanzar a imaginar todo lo bueno que has hecho en mi. Nunca sabré como
retribuirte cada día de felicidad que me das. Gracias a la vida por darme salud
y poder seguir contigo y solo le ruego a Dios cada día de mi vida que te llene
de alegría que no deje nunca que vuelvas a sentir dolor porque sentiré que
muero cuando te sepa lastimada. Mi bella escritora, aquí estoy, han pasado casi
21 meses y estoy tan enamorada como el primero, gracias, mi amor, gracias por
todo lo que me regalas. Te amo.”
Ese es mi poema, o lo que sea que
fuera. Te amo, mi bella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario