miércoles, 29 de noviembre de 2017

SUFRIENDO

Hay algo que me hace daño, siento como el corazón está hirviendo casi para desaparecer. Me duele dentro de mí, de esos dolores que rompen hasta el alma, de esos dolores en silencio donde solo tú sabes lo que pasa. Me duele y me está matando, lentamente, se burla de mi al aparecer y desaparecer como si alguien lo hiciera apropósito. Me quiero ir, alejar de todo lo que me está matando. Mi corazón dejara de latir y yo seguiré sufriendo. 

viernes, 24 de noviembre de 2017

APOSTANDO POR TI

Lo haré a la antigua, y que salga todo lo que escondo, lo hare como lo hacía antes, sin pensar solo sintiendo, solo sufriendo, solo amando, las letras que me llenan el cuerpo están agotándose, no sé qué pasa que cuando trato de decir algo se me desaparecen, siento el abismo infinito en mi alma. Las miradas ausentes que me penetran cada día siguen estando y yo trato de esquivarlas, es una guerra constante. Su voz es ese eco que se escucha en el espeso y oscuro bosque ideal para ser tomado como un escenario de un terrible crimen. La oscuridad se vuelve parte de mi cuando le apetece, le doy la entrada fácil. Su respiración se agota, sus manos se alejan de mí, su amor se apaga. Yo me imagino un cielo lleno de estrellas, que reemplace esa oscuridad, así de positiva soy, es tan sarcástico. No sé qué hago tratando de explicar lo inexplicable, no sé qué hago nadando cuando nunca aprendí a hacerlo. Las estrellas quiero verlas a tu lado, recostada de tu hombro, por cierto, escuchando una música romántica y que nuestras manos se encuentren de la forma más torpe posible. Me estoy rompiendo, me quiebro tan fácil y ya han sido tantas las veces que ha pasado que las partes ya no pueden ser unidas al 100%. Yo sigo imaginándome una noche contigo donde no exista nada solo tú, yo y esas estrellas.  Las personas que dicen conocerme son tan solo una parte de mi juego de querer ser normal y yo pertenezco al juego de alguien más. Sin embargo seguiré apostando por ti, cada día. 

jueves, 9 de noviembre de 2017

TE NECESITO

Te necesito los días que hacen sol, que hacen luna, que hacen nieve o hacen calor. Te necesito a cada segundo, necesito disfrutarte, amarte, protegerte, reírme contigo. Necesito de ti, de tus abrazos y de tus te amos susurrados al oído cuando estoy en la cama mirando el techo pensando en infinidades de cosas. Necesito una tarde con música clásica de fondo preferiblemente un solo de piano y que lo único que este de frente a mi sea tu sonrisa. Necesito mirarte, tocarte y acariciarte. Esta necesidad que tengo de ti hace que te amé más cada día, que te valore y respete más de lo que imaginas. Estoy orgullosa de ti, de lo que has logrado, de tu talento, de tu inteligencia, de lo apasionada que eres y de lo sincera que es tu alma. No creo haber podido siquiera imaginar un 10% de ti, me quede corta al tratar de idealizarte en mis años de adolescencia.  Te lo repito, necesito tus bromas y malos chistes, necesito tus dedos caminando por mi piel, una piel que desnudes con la mirada y que solo te quede mi alma expuesta. Solo tu has logrado hacerlo ¿sabes? Solo tú me conoces al 100% y aun así me amas al final del día. He estado pensando en enviarte esta carta desde hace varios días, quizás esta falta de comunicación me hace necesitarte más de lo que ya te explique que hago. ¿Recuerdas aquella conversación que tuvimos acerca de las parejas de épocas anteriores? De cómo se enviaban cartas y nos parecía tan romántico. Quiero que esto lo imagines así, cada momento de mi vida ya me lo he imaginado contigo a mi lado, el amor que siento hacia ti va más allá de una conexión normal, es algo que me arremete en el corazón y me bloquea del mundo para dejarme solo para ti. Mis latidos se desesperan cuando escuchan tu voz y mi cuerpo tiembla cada vez que dices que me deseas.  ¡ay! Amor, discúlpame si fallo ortográficamente esta carta, quiero parecer romántica. Me tienes en tus manos, literalmente. Tienes mis sentimientos, mi felicidad y todo lo que soy en tus manos. Y te necesito, necesito que estés aquí para que veamos juntas las estrellas y nos sentemos a esperar el amanecer. Necesito mirarte a los ojos, verme reflejada en ellos. Mi Pingüina bonita, cada noche es tuya, te pertenece, cada día es tuyo, te pertenece. Espero que en algún momento de la vida recordemos nuestro noviazgo y sonriamos al sabernos aún felices y no como tantas parejas que con el pasar de los años se vuelven monótonas o se apaga ese fuego que en algún momento existió. Mi Pingüina sexy, todo es por ti y para nosotras. Todo.

Te amo, mi amor. Felices 40 meses.
Atte.: Tu amiga incondicional, tu pañuelo de lágrimas, tu amante, tu novia y tu futura esposa.

Nunca dejes de sonreír.