Lo haré a la
antigua, y que salga todo lo que escondo, lo hare como lo hacía antes, sin
pensar solo sintiendo, solo sufriendo, solo amando, las letras que me llenan el
cuerpo están agotándose, no sé qué pasa que cuando trato de decir algo se me
desaparecen, siento el abismo infinito en mi alma. Las miradas ausentes que me
penetran cada día siguen estando y yo trato de esquivarlas, es una guerra
constante. Su voz es ese eco que se escucha en el espeso y oscuro bosque ideal
para ser tomado como un escenario de un terrible crimen. La oscuridad se vuelve
parte de mi cuando le apetece, le doy la entrada fácil. Su respiración se
agota, sus manos se alejan de mí, su amor se apaga. Yo me imagino un cielo
lleno de estrellas, que reemplace esa oscuridad, así de positiva soy, es tan sarcástico.
No sé qué hago tratando de explicar lo inexplicable, no sé qué hago nadando
cuando nunca aprendí a hacerlo. Las estrellas quiero verlas a tu lado, recostada
de tu hombro, por cierto, escuchando una música romántica y que nuestras manos
se encuentren de la forma más torpe posible. Me estoy rompiendo, me quiebro tan
fácil y ya han sido tantas las veces que ha pasado que las partes ya no pueden
ser unidas al 100%. Yo sigo imaginándome una noche contigo donde no exista nada
solo tú, yo y esas estrellas. Las
personas que dicen conocerme son tan solo una parte de mi juego de querer ser
normal y yo pertenezco al juego de alguien más. Sin embargo seguiré apostando
por ti, cada día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario