La mente es tan extraña, cuando tienes algún recuerdo este te lleva a otro y ese a otro... Justo ahora estaba imaginando cosas junto a ti y entonces se me paso por la mente la primera conversión que tuvimos. Aquella con la que rompiste el hielo, cuando me dijiste: "Rubia". Me parece tan gracioso porque no lo soy, sin embargo por un mechón de pelo que estaba con ese color (o al menos eso creo) optaste por decirme eso: "Rubia". Imagino tantas cosas a tu lado, cosas que traspasan lo físico, aunque irónicamente eso es lo único que necesitamos ahora.
Quiero mirar tus labios cuando pronuncies eso, se que sentiré que las rodillas me fallaran y harán que caiga rendida a tus pies, porque así es esto que siento. Es un sentimiento muy aliado tuyo porque solo recibe ordenes tuyas y no mías, es tan traicionero conmigo misma y tan condescendiente contigo.
Te recordé de una forma extraña, de una manera que no quería pero simplemente llegaste a mi mente y me alegraste todo el día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario